⚽ REGALO MUNDIAL: PLANCHA DE STICKERS DE LA SELECCIÓN CON CADA COMPRA ★ ENVÍOS A SUCURSAL ANDREANI GRATIS ★ 3 Y 6 CUOTAS SIN INTERÉS ★ 15% OFF POR TRANSFERENCIA ★ +155 RESEÑAS 5★ EN GOOGLE ★ EMPRESA B CERTIFICADA ⚽ REGALO MUNDIAL: PLANCHA DE STICKERS DE LA SELECCIÓN CON CADA COMPRA ★ ENVÍOS A SUCURSAL ANDREANI GRATIS ★ 3 Y 6 CUOTAS SIN INTERÉS ★ 15% OFF POR TRANSFERENCIA ★ +155 RESEÑAS 5★ EN GOOGLE ★ EMPRESA B CERTIFICADA
⚡ Sugerencias
Inicio
★ Productos por categoría
Botellas para Agua 9 → Dupla ✨ → Dupla Insulated ✨ → Lagoon → Elton → Rio → Reno → Lagoon Insulated → Elton Insulated Vasos Térmicos 5 → Etna Grip → Etna → Olympus → Infusor de Té / Accesorios Viandas Térmicas 2 → Bora 600ml Accesorios
★ Más
Kambukkeate (Blog) Nosotros
★ Soporte
Contacto Preguntas Frecuentes Envíos y Devoluciones Regalos Corporativos

Hidratación en el embarazo y la lactancia: lo que necesitás saber

Durante el embarazo y la lactancia, tu cuerpo trabaja para dos. Y el agua es protagonista en casi todo ese trabajo: desde formar el líquido amniótico hasta producir la leche. Tomar suficiente líquido deja de ser un consejo genérico para volverse parte del cuidado diario.

Nota importante: este artículo es informativo y general. Cada embarazo y cada lactancia son distintos: seguí siempre las indicaciones de tu médico/a u obstetra.

Por qué necesitás más agua en el embarazo

Durante la gestación, tu cuerpo aumenta el volumen de sangre y necesita líquido para el líquido amniótico, el desarrollo del bebé y tu propio metabolismo trabajando a otro ritmo. Una buena hidratación también ayuda con dos clásicos de la etapa: el estreñimiento y la retención de líquidos/hinchazón. Como referencia general suele hablarse de alrededor de 2,3–2,5 litros diarios, pero tu profesional te dará el número justo para vos.

Y por qué sube todavía más en la lactancia

La leche materna es, en su mayor parte, agua. Producirla todos los días aumenta bastante tus necesidades de líquido. Un hábito que funciona muy bien: tomar un vaso de agua cada vez que amamantás. Así acompañás la producción sin tener que llevar la cuenta.

Tips prácticos para lograrlo (sin estresarte)

  • Botella siempre a mano: en la mesita de luz, en el lugar donde amamantás, en la cartera. Lo que está cerca, se toma.
  • Que se pueda usar con una sola mano: clave cuando tenés al bebé en brazos.
  • Temperatura agradable: agua fresca en verano, a temperatura ambiente en invierno; tomás más si te resulta rica.
  • Asociala a un momento: cada toma, cada vez que te sentás, al despertar. El hábito hace el resto.

Un detalle que en esta etapa importa: el material

En el embarazo y la lactancia conviene priorizar materiales seguros y libres de BPA. Si querés profundizar en este punto, mirá nuestra nota sobre si es saludable beber de recipientes térmicos y qué materiales elegir.

Qué botella ayuda en esta etapa

Buscá algo liviano, fácil de abrir con una mano y libre de BPA. El Kambukka Lagoon es de Tritan™ (libre de BPA), liviano y resistente —cómodo para tener siempre encima sin que pese—. Y el Elton, con su tapa que se abre fácil, es práctico para tomar con una mano mientras tenés al bebé con la otra.

Ver botellas libres de BPA →

Una sola botella para todo el año: frío en verano, caliente en invierno

Hay gente que tiene una botella para el agua del verano y un termo aparte para el café del invierno. Tiene lógica… hasta que entendés cómo funciona una buena botella térmica. Spoiler: una sola, bien hecha, te cubre todo el año.

Por qué una botella térmica sirve para frío Y calor

El truco está en la doble pared al vacío. Entre las dos paredes de acero hay vacío, y el vacío es un pésimo conductor de temperatura. ¿Qué significa eso? Que lo que pongas adentro queda aislado del afuera: si está frío, no se calienta con el ambiente; si está caliente, no se enfría. El mismo mecanismo funciona para los dos lados.

Por eso no necesitás una botella «de frío» y otra «de calor». Necesitás una con buena aislación.

Un uso para cada estación

  • Verano: agua fresca, limonada o jugo que se mantienen fríos horas, aunque la dejes al sol en la oficina o el gimnasio.
  • Invierno: café, té, mate cocido o cualquier infusión caliente para la mañana fría o la salida.
  • Todo el año: la llevás al trabajo, al auto, al gym, y se adapta a lo que necesites ese día.

Qué mirar en una botella todoterreno

  1. Material: acero inoxidable 18/8, durable y sin sabores raros.
  2. Cierre hermético: que no se vuelque en la mochila.
  3. Que entre en el portavasos del auto.
  4. Fácil de limpiar: clave si un día va café y al otro agua.

El Olympus, hecho para esto

El Kambukka Olympus es de los modelos más versátiles de la línea justamente por eso. Acero 18/8 con doble pared, mantiene el calor hasta 10 horas (y el frío también), tapa 3-en-1 hermética con sistema Snapclean® para limpiar fácil, y diseño que entra en el portavasos. Viene en 300 y 500 ml, así que elegís según cuánto tomás.

La prueba: cargalo con hielo un día de calor y fijate a las horas. Después, en invierno, hacé lo mismo con un café. La misma botella, los dos extremos. Eso es versatilidad real.

Si querés mucha capacidad térmica para el día entero, mirá también el Rio de 950 ml (acero, mantiene frío/calor); y si lo querés más compacto, el Etna de 300 ml.

Ver el Olympus →

¿Cuánta agua tenés que tomar por día? La guía simple para lograrlo

«Tomá más agua» es el consejo de salud más repetido y, a la vez, el que menos gente cumple. No por falta de ganas, sino porque nadie te dice cuánta exactamente, ni cómo hacer para no olvidarte a las tres horas. Vamos a resolver las dos cosas.

¿Cuánta agua, en serio?

Olvidate del mito de «8 vasos para todos». La referencia más útil es por peso corporal:

  • Aproximadamente 35 ml por kilo de peso, por día.
  • Una persona de 60 kg → ~2,1 litros.
  • Una persona de 75 kg → ~2,6 litros.

A eso sumale un extra si entrenás, si hace calor o si tomás mucho café o mate (que son diuréticos). En un día de gimnasio o de calor real, medio litro o un litro más no es exagerado.

Cómo darte cuenta de que estás tomando poca

Tu cuerpo avisa antes de lo que pensás. Señales típicas de deshidratación leve:

  • Sed (cuando ya tenés sed, vas tarde).
  • Orina de color amarillo oscuro (lo ideal es amarillo claro).
  • Cansancio o falta de concentración a media tarde.
  • Dolor de cabeza sin causa aparente.
  • Piel y labios secos.

5 trucos para llegar a tu meta (sin obsesionarte)

  1. Tenela a la vista. La botella en el escritorio o la mochila se usa; la que está en la cocina, no. Lo que ves, tomás.
  2. Ponete metas por horario. «Media botella antes del mediodía, la otra media a la tarde» funciona mejor que «tomar mucho».
  3. Que esté rica. Agua fresca entra distinto. Una rodaja de limón, pepino o menta ayuda sin azúcar.
  4. Usá una botella grande. Si sabés cuánto entra, sabés cuánto te falta. Con una botella de ~950 ml, dos llenadas y media ya te ponen cerca de los 2,5 litros.
  5. Atá el hábito a otro. Un trago cada vez que mirás el celular, o al empezar cada reunión. Se vuelve automático.

La botella correcta hace la diferencia

Acá hay un detalle que pocos consideran: el agua tibia desmotiva. Si a las dos horas tu botella está caliente, dejás de tomar. Por eso una botella con buena aislación cambia el juego: mantiene el agua fresca durante horas y te dan ganas de seguir.

Es justo para lo que está pensado el Kambukka Rio: 950 ml (te cubre buena parte del día sin recargar) y acero 18/8 con doble pared que mantiene el frío hasta 20 horas. La llenás a la mañana con hielo y a la tarde sigue fresca. Es la diferencia entre una botella que usás y una que abandonás.

En resumen: calculá ~35 ml por kg, ponela a la vista, dividila por horarios y que se mantenga fresca. El resto se hace solo.

Ver el Rio 950 ml →